miércoles, 3 de abril de 2019

VILLARREAL 4-4 BARÇA JORNADA 30


La épica saca al Barça del barro en La Cerámica

Los azulgranas se van del encuentro tras ponerse 0-2 e igualan un 4-2 con dos tantos en los últimos cuatro minutos de partido

La dupla Lenglet-Umtiti se vio superada de principio a fin y solo la magia de Leo y la fe de Luis Suárez permitió rescatar un punto en una noche preocupante


El Barça sumó un punto en un partido loco en Villarreal
El Barça sumó un punto en un partido loco en Villarreal | Javi Ferrandiz
Locura en Villarreal. Un Barça desconocido en defensa se vio superado por la velocidad de los locales y se vio aplastado tras ponerse 0-2 con goles de Coutinho y Malcom. Ya 'muertos', los de Valverde regresaron al partido con un gol de falta de Messi en el último minuto y se llevaron un punto en el 93' gracias a la fe de Luis Suárez. En una noche que empezó bien, se puso negra y acabó maquillada, el líder evitó la derrota pero generó demasiadas dudas en La Cerámica. Los dos puntos que recorta el Atlético, ahora a ocho, es incluso la menor de las preocupaciones que deberían tener los azulgranas tras la versión ofrecida este martes.
FICHA TÉCNICA
Villarreal CF
4-4
FC Barcelona

Villarreal CF

Asenjo, Gaspar, Álvaro, Funes Mori, Víctor Ruiz, Pedraza, Morlanes (Caseres 63'), Iborra, Samu, Cazorla, Ekambi (Bacca 74').

FC Barcelona

Ter Stegen, Sergi Roberto, Umtiti, Lenglet, Jordi Alba, Busquets (Aleñá 73'), Arthur (Rakitic 73'), Arturo Vidal, Coutinho (Messi 60'), Suárez y Malcom

Goles

0-1 min.12 Coutinho; 0-2 min.16 Malcom; 1-2 min.22 Chukwuece; 2-2 min.49 Ekambi; 3-2 min.61 Iborra; 4-2 min.79 Bacca; 4-3 min.90 Messi y 4-4 min.90+3 Luis Suárez.

Árbitro

Hernández Hernández, del comité canario. Amonestó a

Incidencias

Partido correspondiente a la Jornada 30 de LaLiga Santander disputado en el Estadio de la Cerámica ante 23.000 espectadores
No es habitual en él pero Valverde jugó a póker en Villarreal. El discurso del técnico en la previa del choque (“Nunca es un momento idóneo para que Messi descanse”) parecía desactivar la posibilidad de que el argentino rotara, pero hubo sorpresa. Leo se quedó en el banquillo y también los apercibidos Piqué y Rakitic. El primero, por cierto, había jugado todos los minutos de liga. Se coló en el once Malcom, y con él, un mensaje al resto de suplentes: no bajar los brazos acaba teniendo premio. Éste, eso sí, ya debió llegar tras el buen partido del brasileño en el duelo copero del Camp Nou frente al Real Madrid.
Cuando el Barça saltó al césped del Estadio de la Cerámica justo finalizaba en el Wanda el Atlético-Girona. El triunfo de los ‘colchoneros’ elevaba la trascendencia de un choque que generaba pereza en el líder, ya con el Atlético y el Manchester United en la cabeza.
Mermados por las bajas, los de Calleja pretendían sacar tajada a partir del aspecto mental. A los ‘groguets’ les iba la vida en el envite, aunque en el arranque fue el Barça el primero en avisar. En el minuto 2, Coutinho recuperó en campo rival y el disparo de Luis Suárez lo envió a córner Asenjo, el portero con más paradas del campeonato.
La réplica no se hizo esperar. Y llegó en forma de doble ración de San Ter Stegen. Primero, tras un cabezazo de Funes Mori en un saque de esquina, y después, en un mano a mano con Samu Chukwueze, que se marchó en velocidad de Lenglet.
El Villarreal desaprovechó su oportunidad y Malcom no iba a hacer lo propio, con lo que le había costado ganársela. En solo cuatro minutos, el brasileño demostró que se debe contar más y mejor con él. Asistió a Coutinho en el 0-1 con un pase de la muerte y anotó el 0-2 de cabeza tras un centro de Arturo Vidal.
El temor de La Cerámica a una goleada derivó en pitos hacia su equipo, que volvió a meterse en el partido en otro uno contra uno de Chukwuece. Su definición se estrelló en el poste pero en el rechace ya no iba a perdonar. El gol, claro, animó al Villarreal, que a punto estuvo de empatar por medio del propio nigeriano tras confiarse en exceso la zaga culé. Ter Stegen apareció de nuevo para seguir avergonzando a Löw.
Justo antes del descanso, Luis Suárez obligó a Asenjo a emplearse a fondo en un disparo de falta. La sentencia debería esperar.
Curiosamente, el Barça estaba mucho mejor en el inicio de la segunda mitad que al final de la primera, pero encajó el empate en una cabalgada de Ekambi. El camerunés –nacido en Francia- sorprendió a Ter Stegen con un centro-chut que se coló entre el primer palo y el meta. El teutón también es humano.
“Esto lo arregla Leo”, pensarían muchos culés cuando Messi entró al campo en el minuto 60. Sin embargo, lo primero que hizo el rosarino fue ver como Iborra batía a Ter Stegen en un nuevo desajuste de la zaga azulgrana. Del 0-2 al 3-2. Y pudo ser peor en pleno acoso y derribo del Barça. Busquets perdió un balón con todo el equipo arriba y otra intervención milagrosa de Ter Stegen, esta vez ayudado por el larguero, evitó el cuarto. En el inmediato saque de esquina, Álvaro envió fuera su testarazo por milímetros.
Con el Barça volcado y sin ideas en ataque, Bacca sentenciaba la contienda -eso creyeron todos los mortales- al culminar un contragolpe en el que regateó a Ter Stegen antes de marcar a puerta vacía. Pero en un homenaje a Alfred Hitchcock, Messi devolvía el suspense al partido con un nuevo golazo de falta en el último minuto del tiempo reglamentario. La presión de La Cerámica durante los tres minutos de añadido fue ensordecedora, pero no impidió que Luis Suárez, ya en el 93, se aliara con la épica al recoger un balón muerto en el interior del área grande y superara a Asenjo con un potente disparo que pasó entre mil piernas ante de acabar en gol.
El punto que salvó el líder 'in extremis' es la única buena noticia de una noche que dejó síntomas preocupantes en defensa justo en la antesala del momento crucial de la temporada. Quizá los de Valverde tengan que agradecer incluso un aviso a tiempo. El sábado, el Atlético llega al Camp Nou a ocho puntos del Barça y dispuesto a estirar esta Liga un poco más.

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