sábado, 29 de septiembre de 2018

BARÇA 1-1 ATHLETIC JORNADA 7


Munir maquilla la angustia del Barça

Un gol del delantero hispano marroquí en el minuto 84 permite al equipo azulgrana salvar un punto ante el Athletic (1-1)

El equipo de Valverde, que solo suma dos puntos de los últimos nueve en juego, mejoró cuando Messi entró al campo en la segunda parte



Munir salvó un punto para el Barça en la recta final del choque ante el Athletic al meter la pierna en un pase de la muerte dentro del área rojiblanca  | LALIGA
El partido que debía servir al Barça para redimir su derrota en Leganés dejó a medias al equipo y a la afición. Sin Messi, que no fue titular, el Barça trastabilló ante el Athletic y acabó salvando un punto a última hora gracias a un gol de Munir, precisamente a pase del argentino. Dos futbolistas que empezaron el partido desde el banquillo maquillaron una tarde preocupante en el Camp Nou.
FICHA TÉCNICA
FCB
1-1
ATH

FC Barcelona

Ter Stegen, Semedo, Piqué (c), Lenglet, Jordi Alba, Sergi Roberto (Busquets, min. 50), Rakitic, Arturo Vidal (Messi, min. 55), Dembélé (Munir, min. 80), Coutinho y Luis Suárez.

Athletic Club Bilbao

Unai Simon, De Marcos, Yeray, Iñigo Martínez (Nolaskoain, min. 23), Balenziaga, Raúl García, Dani García, Beñat (San José, min. 66), Susaeta (c), Yuri y Williams (Aduriz, min. 77).

Goles

0-1, min. 40: De Marcos, a pase de Susaeta. 1-1, min. 84: Munir remata ante Unai Simón un centro chut de Messi desde la banda derecha.

Árbitro

Jaime Latre (comité aragonés). Amonestó con cartulina amarilla a Yeray (min. 47), Rakitic (min. 77), Busquets (min. 88), Dani García (min. 89), Nolaskoain (min. 89) y Messi (90+3).

Incidencias

Partido correspondiente a la 7ª jornada de LaLiga Santander, disputado en el Camp Nou ante 78.015 espectadores.
El Barça solo ha sumado dos puntos de los últimos nueve en juego, cifra inquietante porque el equipo está lejos de demostrar sobre el campo la jerarquía que se le supone: el Athletic, un equipo ordenado y aplicado, estuvo a punto de llevarse la victoria del Camp Nou y de abrir aún más la herida que sufre el conjunto de Valverde, falto de tono y de confianza.
Ernesto Valverde había anunciado cambios tácticos, pero no cambió el dibujo, sino los nombres: Messi y Busquets fueron suplentes, circunstancia que condicionó absolutamente al equipo. Jugó el Barça desnortado, solo a rachas y a fogonazos, encomendado a las apariciones individuales, como si no tuviera un plan concreto para abordar el partido.

la extrañeza de jugar sin messi

Sin Messi, el Barça no tuvo referencias. Tanto depende el juego del equipo del argentino que cuando no está, sus compañeros se buscan con la mirada, pero no se encuentran.
Dembélé, más apagado que en el inicio de la temporada, intentó profundizar por la banda derecha, pero con poco éxito. Por la izquierda se desenvolvió Coutinho, pero su tendencia de jugar de fuera hacia dentro no dio los resultados deseados. El 'nueve' fue para Suárez, que desplegó todo su catálogo (uno contra uno, lucha, carácter y cuerpo a cuerpo), pero sin puntería.
Sin  embargo, fue en el centro del campo donde al Barça le fallaron todos los mecanismos: Sergi Roberto ejerció de Busquets como medio centro, Arturo Vidal ocupó el interior derecho y Rakitic se desplazó a la izquierda. Ninguno naufragó, pero la combinación no acabó de funcionar: fue una medular de posición, con poca capacidad para superar las líneas del rival y descoordinada a la hora de presionar a los jugadores del Athletic.

el athletic, bien plantado

Pronto supo el equipo de Berizzo que estaba ante su gran oportunidad de conquistar el Camp Nou, 17 años después de su última victoria en el Camp Nou. Valiente y ambicioso, el Athletic presionó arriba, ahogando la salida de balón del Barça, que nunca estuvo cómodo en el partido. Susaeta, Raúl García y Yuri o Balenziaga, que se intercambiaron continuamente el carril izquierdo, pusieron  en apuros a Ter Stegen y a toda la línea defensiva del Barça.
El Athletic, de hecho, tuvo las mejores ocasiones de la primera parte: Iñaki Williams estuvo muy cerca del gol en los primeros minutos, ganando la espalda de Piqué y superando incluso a Ter Stegen, en una acción bien defendida por Arturo Vidal.
La respuesta del Barça no pasó de una mera declaración de intenciones: un chut sin sustancia de Coutinho desde la frontal y otro de Suárez al palo corto. Poco más ofrecía en atque el equipo azulgrana; todo voluntad pero muy poca fluidez y escasas ideas.

pasividad en defensa

Todo el desconcierto que sufre el Barça en defensa quedó retratado en la jugada que permitió al Athletic adelantarse en el marcador, en el minuto 40. Raúl García y Dembélé chocaron en la zona de tres cuartos y quedaron tendidos sobre el césped: los jugadores del Barça se quedaron parados, mirando al árbitro.
Los del Athletic se dedicaron a jugar. Susaeta recibió en el vértice del área, controló con toda la calma del mundo y colocó un balón impecable para la llegada de De Marcos por la otra banda. El lateral diestro del Athletic remató a gol ante la pasividad del Barça, que no supo muy bien ni qué reclamar: no hubo fuera de juego de De Marcos, tampoco falta de Raúl García a Dembélé.

con messi y 'busi', un 4-2-3-1

Tras el descanso, Valverde se vio obligado a recurrir a Busquets por las molestias físicas de Sergi Roberto. Muy poco después, a los diez minutos de la reanudación, Messi entró al campo por Arturo Vidal. Cambió el dibujo, porque el equipo se desplegó a partir de un 4-2-3-1 (con Rakitic y Busquets en el doble pivote; Messi, Coutinho y Dembélé en la media punta y Suárez como delantero centro) y se recompuso en su intento de remontar el partido.
El partido comenzó entonces a parecerse al guión previsto por Valverde: recuperó el control el Barça, que se puso manos a la obra para ganar el partido: remató Coutinho al larguero tras un buen pase de Dembélé, lo intentó Messi con una falta directa rechazada por De Marcos con la cabeza, y el argentino rozó el gol con un excelente disparo que acabó estrellado en el palo derecho de Unai Simón.Tampoco la suerte acompañó al Barça.
El equipo azulgrana recurrió a su talento individual para intentar tumbar al Athletic, que se rearmó con la entrada de San José por Beñat. Liderado por Messi, el Barça se adueñó del partido. Al Athletic no le quedó otra que cerrar filas, achicar agua y rezar para aprovechar algún contragolpe, como el de Williams ante Semedo, bien resuelto por el defensa portugués.
Pero caían los minutos y el Barça no embocaba. A los de Valverde les faltó juego, fluidez y remate. El conjunto azulgrana le puso intención y voluntad, pero no tuvo su tarde frente al orden del Athletic.

munir, último recurso

Munir fue la última carta de Valverde, que sacrificó a Dembélé a falta de diez minutos para el final. El Athletic apenas inquietaba a Ter Stegen, pero Valverde mantuvo su línea de cuatro defensas, a pesar de que ni Alba ni Semedo profundizaron demasiado por las bandas.
La decisión de Valverde, que estuvo a punto de apostar por Rafinha en lugar de Munir, sirvió para lograr el empate. Lo firmó Munir, que remató a gol un centro chut de Messi desde la banda derecha. Fue un gol de oportunista, celebrado a lo grande por el Camp No, que vivió los últimos cinco minutos del partido con la intensidad por las nubes en busca de la victoria.

Rakitic rozó el gol de la victoria

El Barça tuvo ocasiones para llevarse el partido en los últimos minutos, sobre todo cuando Rakitic se plantó solo ante Unai Simón, pero el remate del croata, a pase de Messi, se fue por encima del larguero.
Cuando el árbitro señaló el final, el Barça se movió entre la resignación y la preocupación: ninguna imagen lo resumió mejor que la de Messi protestando al colegiado, reclamando más minutos de fútbol, cuando todos sus compañeros enfilaban ya el túnel de vestuarios.
Con el partido finiquitado, Jaime Latre le mostró una amarilla, síntoma de la angustia en la que vive el Barça, después  d sumar solo dos puntos de los últimos nueve en juego y con un calendario que asusta. Tottenham, Valencia, Sevilla y Real Madrid esperan a la vuelta de la esquina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario