jueves, 2 de mayo de 2019

BARÇA 3-0 LIVERPOOL. SEMIFINALES CHAMPIONS 2019


El corazón de Messi empuja al Barça a la final

Leo rescató al Barça con dos goles, uno de ellos antológico, en el último cuarto de hora

El Liverpool hizo sufrir al equipo blaugrana, pero Dembélé perdonó el cuarto con todo a favor

 El Barça dejó vista para sentencia la semifinal ante el Liverpool en la ida con un 3-0 demoledor | MEDIAPRO
FICHA TÉCNICA
FCB
3-0
LIV

FC Barcelona

Ter Stegen, Sergi Roberto (Aleñá, 92'), Piqué, Lenglet, Alba, Busquets, Rakitic, Arturo Vidal, Messi, Coutinho (Semedo, 59') y Suárez (Dembélé, 92')

Liverpool

Alisson, Gómez, Matip, Van Dijk, Robertson, Fabinho, Keita (Henderson, 23'), Milner (Origi, 84'), Salah, Wijnaldum (Firmino, 78') y Mané

Goles

1-0, Suárez (25'); 2-0, Messi (74'); 3-0, Messi (81')

Árbitro

Bjorn Kuipers (holandés). TA: Lenglet (38') / Fabinho (80')

Incidencias

Camp Nou, 98.299 espectadores
El Barça está a un paso de la final de la Champions League 2018-19 después de golear al Liverpool en un partido en el que al cuadro blaugrana le tocó remar mucho para defender y sacar rédido de tener al mejor del mundo. Messi peleó como el que más y anotó dos goles, que sumado al de Suárez, dejan al equipo en muy buena situación para afrontar el duelo de vuelta en Anfield.
Valverde introdujo un matiz relevante al dejar en el banquillo a Arthur para situar a Arturo Vidal. Es decir, piernas en sacrificio de una apuesta por mayor control del juego. Salir con la idea del cuerpo a cuerpo era muy peligroso y el equipo lo sufrió. Además, Klopp acentuó su propuesta por la intensidad con la colocación de Wiljnadum como delantero centro para que fuera el primero en presionar, en detrimento del renqueante Firmino.
El Barça sabía que debía dar un paso al frente y no arrugarse ante la presión inglesa. Messi comandó las operaciones y sus arrancadas fueron oro de inicio. El argentino forzó unas manos de Matip, claras, pero que tanto el árbitro como el VAR consideraron involuntarias. Coutinho, por su parte, leía bien los espacios por su perfil y probó dos disparos que animaron al Camp Nou.

Aparece Suárez 

Pese a todo, el Barça tenía dificultades y debía hilar muy fino en las combinaciones. Así fue como estrenó el marcador. Coutinho abrió el espacio, Alba entró por la izquierda y su pase milimétrico fue rematado por Luis Suárez al primer toque a la red.
El gol invitó al Liverpool a mostrar aún más mordiente y Leo Messi fue el ejemplo de un Barça aguerrido, con recuperaciones  en su propio campo y largos recorridos. El argentino pagó el esfuerzo en los últimos compases del primer tiempo. En esta fase, Mané cogió la espalda a la zaga, pero su remate con la zurda totalmente solo se marchó alto.

Las estiradas de Ter Stegen

El Barça se llevó un buen botín del primer tiempo, aunque estaba obligado a buscar fórmulas para ganar mayor control. Unas soluciones que, sin embargo, no llegaron. Al contrario, el Liverpool fue más punzante y Ter Stegen fue el salvador blaugrana. Tres paradas consecutivas, dos de ellas con estiradas milagrosas ante Milner y Salah, evitaron el empate.
Valverde siguió mirando para atrás y reculó aún más dando entrada a Semedo por Coutinho, pasando a Sergi Roberto al medio campo. Parar las entrada de Milner desde la segunda línea era la prioridad.

La entrega de Messi

El cuadro barcelonistas apenas podía respirar y Messi volvió a ser la imagen del encuentro arremangándose para cortar con falta un avance 'red'. Arturo Vidal, por su parte, no tuvo claridad para asistir a Suárez en una de las escasas aproximaciones barcelonistas.
El Barça, a base de darlo todo, resistió y además encontró un segundo gol. Sergi Roberto peleó una pelota, Suárez  la mandó al larguero y Messi, más listo que nadie, la empujó a la red. Un alivio en pleno asedio inglés.

La goleada pudo ser mayor

Leo fue otra vez  el superhombre blaugrana y firmó otro de sus goles para el recuerdo. Falta lejana y zurdazo por toda la escuadra. Un hol que hizo enloquecer al Camp Nou. Y eso que el Liverpool aún tuvo fuerza para estar cerca de marcar. Rakitic sacó un balón en la línea por los pelos y Salah, con la derecha, disparó al poste. La suerte de los campeones.
El Liverpool estaba desbocada y, con la entrada de Dembélé, el Barça dispuso de dos contras para hacer más grande la brecha. La segunda especialmente escandalosa, con Piqué incluido, pero Ousmane tiró a las manos de Alisson con todo a favor. Un fallo estrepitoso, pero que no pudo empañar una noche histórica.

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